Hola Beauty!

Bienvenida de nuevo.

Hoy queremos compartir contigo una mini guía para que puedas acercarte a ti misma.
Aunque parezca una locura, nos alejamos de nosotras. De nuestra esencia. Esto pasa sin darnos cuenta. Sobretodo cuando estamos en grupo.

Generalmente, el EGO es quien está detrás de esa distancia entre lo que eres y lo que crees que eres o lo que quieres ser.

A veces es esa “necesidad” de encajar. Otras, el miedo a la soledad, el apego o la identificación con algo o alguien externo. Sea cuál sea el motivo, siempre puedes volver a conectar contigo y acercarte a tu esencia.

Así que aquí tienes algunas formas de hacerlo:

  1. El silencio
    Estar en silencio te va a permitir conectar con tus emociones, tus necesidades y tus pensamientos.
    ¿Qué tipo de pensamientos tienes? Observa si ven el lado bueno de lo que tienes o si están boicoteando tu vida.
  1. La escritura
    Lo hemos repetido muchas veces, pero es que está comprobado que escribir te ayuda a exteriorizar tus pensamientos, emociones y sentimientos. Y eso a su vez, te ayuda a sentirte mejor, a sacar lo que llevas dentro. Escribir te ayudará a ver todo con mayor claridad.


  1. El ejercicio.
    Procastinar suele ser lo primero que pasa por nuestra mente, pero eso es una señal de que algo no funciona. Lo primero, hazlo por ti. No por tu cuerpo. Y lo más importante: busca el ejercicio que te guste.
    El ejercicio, por poco que sea, te va a hacer sentir mejor. Vale, quizás no el primer día… ni el segundo ni el tercero. Pero a la larga, te hará sentir mejor contigo misma. No te exijas 1 hora al día. Recuerdo las primeras veces que iba al gimnasio. Pasan 15 minutos y me volvía casa. En mi mente estaba esa vocecita que decía: madre mía, que pensarán de ti… 15 minutos y para casa como si lo hubieras dado todo. Y es que realmente lo daba todo. Al menos todo lo que podía dar en ese momento. Aprendí a olvidarme de lo que pudieran pensar los demás y a valorar mis 15 minutos como si fueran 1 diamante cada uno de esos minutos.

  1. Las palabras.
    ¿Cómo te hablas? Seguro que alguna vez al día (o más) te dices: “qué tonta estoy, de verdad” o algo similar. Empieza a observar lo que te dices, cómo te lo dices, lo que te exiges, lo que te valoras o lo que no te valoras. Esto es fundamental para estar contigo misma. Comienza a hablarte bonito.

  

Acercarte a ti misma puede parecer fácil pero lo cierto es que nos cuesta mucho menos alejarnos de nosotras que seguir unidas a nuestra esencia y nuestra felicidad.

 

Esperamos haberte podido dar algunos conejos útiles. Dinos si los has aplicado, ¡te leemos!

 

OM SHANTI
NAMASTÉ


Dejar un comentario